Aquí en Colombia no pasa nada con todo los escándalos de corrupción que salen a diario.
No sé le olvide que el M-19 con Pablo Escobar hicieron un buen trabajo con la justicia Colombiana al aniquilar la Excelente Corte de Justicia y los magistrados que teníamos, desde ese cruel acto, la justicia quedó huérfana, nunca ha sido la misma se perdió la honradez, disciplina, entrega, valor, balanza, experiencia.
El M-19 siguio haciendo su trabajo minucioso junto con los demás grupos narcoterroristas hasta poner sus fichas en esa instituciones y tomarse gran parte de la justicia, y el poder, solo miremos la afinidad, condescendencia que muestran ciertos jueces, magistrados con el narcoterrorismo, la delincuencia, la corrupción. Hasta justicia propia se dió el lujo de ponerse los narcoterroristas de las Farc, ni hablar de Petro, Cepeda y cualquiera de izquierda,que este implicado en casos de crímenes de lesa humanidad, violaciones, corrupción, magnicidios, con ellos el trato, vencimiento de términos, abolición de pruebas, cero investigaciones es el pan de cada día. Que vergüenza de justicia.
Para la justicia Colombiana hoy en día ser de izquierda, corrupto, delincuente, violador, criminal de lesa humanidad es sinónimo de ser víctima de la sociedad, estado, según ellos son unos pobres muchachos que no los dejan delinquir tranquilamente, que toca robar a los ricos por qué tiene mucho, robar un celular porque necesitan llevárselo y regalarlo o venderlo para sacar a pasear su novia como planteo un delincuente que desde joven delinquio y termino premiado con la presidencia, así como premiaron con impunidad, curules gratis a los criminales de lesa humanidad, violadores, proxenetas de las Farc.