Los Simpson predijeron el problema más común de la inteligencia artificial.
En el episodio 13 de la quinta temporada, Homero y Apu emprenden una travesĂa hasta la montaña en donde queda la primera tienda de artĂculos domĂ©sticos del mundo para pedirle al presidente y director mundial de la cadena de supermercados que le devuelva el trabajo a Apu.
Pero hay un problema: él les dice que solamente le pueden hacer 3 preguntas y Homero se las gasta todas en preguntarle si él es el jefe de los minisúper, si es en serio y si es él.
Terminan frustrados sin llegar a nada, con Apu queriendo matar a Homero.
Los modelos de IA son tan grandes y caros de correr que los lĂmites cada vez alcanzan para menos: un par de preguntas y ya nos dice "¡Gracias! Vuelva pronto". Este problema va a crecer siempre que queramos correr un modelo de Ăşltima generaciĂłn, porque su tamaño cada vez va a ser más grande.
Pero, a diferencia de los Simpson, nosotros sĂ tenemos soluciones para aumentar la cantidad de preguntas:
La primera es no usar por defecto el mejor modelo sino uno intermedio, como Luna en ChatGPT o Haiku en Claude. Nos van a poder responder la gran mayorĂa de preguntas y pedidos, que son básicos.
La segunda es que, cuando necesitamos sĂ o sĂ recurrir a los top porque es una tarea larga y compleja, le pidamos que utilice subagentes de modelos inferiores siempre que pueda, para aumentar la eficiencia.
La tercera que te voy a dar es muy fácil: cada vez que una conversaciĂłn se haga demasiado larga, pedile que te la resuma y comenzá una nueva pegándole lo que te generĂł. Eso solo va a mejorar muchĂsimo los lĂmites, porque no va a tener que procesar toda la cadena cada vez que le hagas una consulta.
Espero que los haya iluminado. Gracias, vuelva pronto.