Mazatlán le puso horario al miedo: la Policía pide a la gente no salir de 3 a 10 por la violencia
Mazatlán, Sin.- Es el colmo. Y lo dijo la propia autoridad.
Mazatlán está blindado. Con más de 10 mil elementos entre Ejército, Marina, Guardia Nacional, Estatal y Municipal. Con operativos, con rondines, con fuerzas de reacción por todos lados. En el papel, una fortaleza.
El secretario de Seguridad Pública, Gabino Ulises Jacobo Guerrero, le puso horario al miedo y lo llamó "reloj criminológico": de 3 de la tarde a 10 de la noche*. Su recomendación oficial a los mazatlecos fue que extremen precauciones para no ser víctimas colaterales.
Es decir, el ciudadano que sale a trabajar, que lleva a sus hijos a la escuela, que abre su barbería en Urías, que va por las tortillas, es el que tiene que esconderse.
Lo dijo después de un fin de semana de terror: 5 asesinados el sábado antepasado, uno más el domingo, y dos personas heridas por esquirlas porque rafaguearon una barbería mientras había gente adentro. El ataque no fue contra la barbería, fue contra la ciudad.
Y la respuesta del secretario no fue "ya detuvimos a los responsables". Fue: "Tengan mayor cuidado al circular".
¿De qué sirve tener a todo el aparato de seguridad del país en Mazatlán si la estrategia termina siendo que el ciudadano se guarde? ¿De qué sirve el blindaje si el que se tiene que atrincherar en su casa de 3 a 10 es el que paga impuestos?
El gobierno dice que hay tendencia a la baja y que en octubre llegan 35 policías más. Mientras tanto, el mensaje es claro y perverso: Mazatlán está blindado para los delincuentes, pero el ciudadano es el que tiene que pedir permiso para vivir.
✍️ Oscar Flores