Gracias al burdo intento de Óscar Puente y Pedro Sánchez de arruinarle la vida a un funcionario del Centro de Control de Adif en Atocha no solo sabemos que falló el sistema automático de frenado de los trenes, tambien que millones de personas llevan un año usando el tren de alta velocidad sin él.
Y, aún así, es infinitamente más fácil procesar a una persona por un tuit “de odio” sobre “panchitos” que procesar a un político por más de 100 muertos…
Aquí no sólo tienen la culpa los políticos..Aquí ha matado su certeza de impunidad.