A los que piden que ardan las calles me gustaría preguntarles de qué calles estamos hablando, exactamente. Mas que nada por ir concretando, que lo mismo estamos todos de acuerdo hasta que ponemos una dirección.
Porque uno dice "que arda todo" y queda super rebelde. Luego resulta que ese "todo" incluye el coche de una enfermera, la tienda de un señor que todavía está pagando el préstamo o un restaurante de una familia china que invirtio todos sus ahorros. La revolución tiene estos detallitos tontos cuando se acerca uno a mirar, porque te empiezan a salir personas por todas partes y te joden la panorámica.
El señor de la tienda, por ejemplo, qué hace ahí? Por qué no comprende que le están construyendo un mundo mejor? Lleva veinte años trabajando como un mulo, paga impuestos, tiene dos empleados y una úlcera, pero se ve que le falta conciencia social.
Ahí hay algo que a mí se me escapa. Todo esto se hace por el pueblo, pero para ser pueblo te piden más pedigrí que a un caniche de exposición. Porque al que pide que no le quemen el negocio le retiran el carnet en el acto. Alguien le ha preguntado qué quiere o sólo cuenta como pueblo mientras acepta sin rechistar que le jodan la vida?
Todo para el pueblo, pero sin el pueblo. Espera, esto me suena.
Entonces, quién es el pueblo?
El que revienta el escaparate, sí.
El que huye con los perfumes robados, también.
El dueño, viendo cómo se llevan entre risas su trabajo, no, ese es un capitalista, que se joda.
Yo le aconsejaría entrar y robarse algo, igual si es un poco ladrón lo reconocen como pueblo.
Qué estamos justificando exactamente? A veces hay que utilizar la violencia para defenderse. Pero a quién estás defendiendo cuando le quemas el coche a un desconocido. Qué peligro has evitado reventando un local? Hasta dónde puedes llegar y quién te ha dado permiso? Porque como valga con estar convencido de que eres de los buenos, estamos jodidos. Pocos cabrones he conocido que no tuvieran una explicación preciosa para lo suyo.
Imagina que la tienda es de tu hija y que, al intentar defenderla, le dan con una barra de hierro en la cabeza. Le explicas que hay que comprender esa rabia, que no se lo tome como algo personal y que están haciendo la revolución por su bien.
Es solo por saber si el contexto te sigue pareciendo tan convincente cuando la que recibe es tu hija.
O tu madre.
Y me interesa también el tío que reparte el entusiasmo, ese que lleva días calentando el ambiente y después aparece muy preocupado porque alguien se ha calentado. No se lo explica. Dijo que había que hacer arder las calles, pero como florecen los almendros, una cosa poética. Cómo iba a saber que entre tanto cenutrio habría algunos poco familiarizados con la metáfora.
Si a un idiota con la testosterona disparada le cuentas que su violencia es noble y le señalas a un enemigo, qué le estás dando? Una opinión o permiso? El que rompe paga, pero tú no eres, quizás, el responsable de todo?
Qué barata sale la revolución cuando la casa y el cuerpo los ponen otros, amigo.
Antes de pedir que arda todo, dime qué vas a poner tú, revolucionario de medio pelo, qué parte de tu vida estás dispuesto a ver hecha trizas.
Y después quédate a explicarle al de la tienda para qué ha servido arruinarle la vida, igual tiene ganas de partirte la cara. Será un buen momento para explicarle que la violencia no lleva a ninguna parte.
A ver si tienes cojones de darle esa lección delante de su negocio quemado.