UÑAC, EL ANTIMILEI PERFECTO. Todavía no registra peso electoral en la balanza el senador Sergio Uñac, AntiMilei Perfecto. 56 años, también Perro de Metal en plena edad del poder. Pero representa la figura antagónica. Por discreción, respeto, seriedad. Pelo prolijo para acomodarlo con la mano, sin baladronadas de batalla cultural. Si la próxima disrupción es la normalidad se trata del postulante competitivo. Crece con perfil bajo desde atrás mientras prepara el desembarco en la Provincia del Pecado. Descuenta que la piñata real se encuentra en el conurbano, aunque el origen exacto de su poder reside en el (mal) llamado “interior”. Visita capitales, ciudades gravitantes, entrevista gobernadores que lo respetan por su gestión en San Juan, provincia de moda. El sistema resulta, atiende radios y diarios locales para plantar la cuestión del federalismo pendiente. Ampliaremos.