Rodolfo Arruabarrena llegó a Boca el 18/6. Desde ese momento levantó futbolística y anímicamente a un plantel que venia de protagonizar un papelón gigante comandado por el CT anterior. Tomó decisiones pesadas: limpió el vestuario, subió juveniles y armó un equipo protagonista donde mejoró varios rendimientos individuales. Le dio una identidad, algo que Boca no tenía hacía bastante tiempo.
Debutó el 16/7. Lleva 70 días de competencia y se clasificó en los 6 mano a mano que tuvo (Sarmiento, Velez y Racing por Copa Argentina. O´Higgins, Recoleta y San Pablo por Sudamericana). En ambas copas está en semifinales. Está dentro del G8 de su grupo en el torneo local y en la anual en zona de Libertadores.
Lleva 15 partidos invicto. Dirigió 20: ganó 11, empató 7 y perdió solo 2.
Por donde se lo mire, la tarea del entrenador y su grupo de trabajo es muy buena. Un CT a la altura de Boca. El equipo mejoró en lo táctico pero también en lo físico notablemente.
Que bueno es que Boca tenga DT y que sea el primero que sabe que todavía no se ganó nada. Mentalidad ganadora. Mentalidad Boca.