Estimado cristiano:
– El judaísmo considera a Cristo un falso profeta que arde en el infierno.
– El judaísmo considera a la Virgen María una mujer adúltera y promiscua.
– El judaísmo reza una maldición contra los cristianos todos los días de la semana (birkat haminim).
– El judaísmo es la religión de los fariseos, quienes mataron a los profetas, crucificaron a Cristo y expulsaron a los Apóstoles de las sinagogas.
– El judaísmo anhela, y lleva a cabo activismo político a escala global, para instaurar una supremacía judía que allane el camino a su mesías: un tirano global que someterá a todas las naciones bajo los intereses del moderno estado de Israel.
Así que, querido Cristiano, no te dejes engañar por la apariencia de piedad del judaísmo, su vestimenta, ritos externos y mandamientos de hombres privados de la fe en Cristo Jesús: Jesús mismo nos dijo que no son más que «sepulcros blanqueados» (Mt. 23:27). Y esto de sus sabios, sus dotados rabinos, sus cabecillas: si la cabeza está tan enferma, ¡¿qué será del resto del cuerpo del judaísmo?!
No, querido cristiano: el judaísmo no es amigo del cristianismo; es, de hecho, su principal némesis. Por tanto, ¡libra la buena batalla de la fe: por Cristo y Su Cruz!
Recuerda la advertencia del Apóstol San Pablo:
— "Porque vosotros habéis oído acerca de mi antigua manera de vivir en el judaísmo, de cuán desmedidamente perseguía yo a la iglesia de Dios y trataba de destruirla, y cómo yo aventajaba en el judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, mostrando mucho más celo por las tradiciones de mis antepasados" (Gálatas 1:13-14).
Que quede claro, querido cristiano: esto es lo que el judaísmo provoca en sus seguidores: un desprecio diabólico hacia Cristo y su santa Iglesia, el espíritu del anticristo.