Almeida, chato, si “solucionas” en contra de las ideas más elementales de igualdad y propiedad un caso que te han cocinado, por miedo a las acampadas, te acabas de comer la categoría y las acampadas que montarán igual. Lo difícil es gestionar siendo fiel a principios. Bastaba dar techo digno sin abrir una vía en el barco del derecho y la lógica. Pero el postureo es lo que más gusta a un político de derechas que quiere ser adorado por quienes jamás le votarán.