El Congreso norteamericano tiene en marcha un nuevo proyecto de ley que propone un incentivo fiscal para la industria audiovisual y, así, remediar el enorme declive de la producción local, constante desde los 2000.
Una coalición de los diferentes sindicatos de Hollywood, el de directores, el de personal artístico y laboral, y de actores ha presentado un informe a los congresistas que indica que desde 2001, la producción de cine local ha bajado del 74% al 42%. Es decir, el gasto de estudios y productoras en Estados Unidos bajó 32 puntos porcentuales.
En la década de los 2000s, tres cuartas partes de la producción cinematográfica sucedía en Estados Unidos, con Los Angeles como epicentro. La producción televisiva también pierde el mismo porcentaje, pasando del 94% en los 2000 al 64%.
Se señalan los incentivos fiscales como el gran tema de la "fuga" de producción, pero tanto el informe como el nuevo incentivo ignoran que gran parte de este cambio se debe al aumento de la demanda de muchas plataformas de producciones locales, tanto a nivel de coproducción como de producción directa de originales.
Hollywood se ha descentralizado no solo por los rodajes, sino también por una demanda cada vez más diversificada.
Pero, sin duda, es importante que la industria de Estados Unidos por fin entienda que tanto su sistema de producción local como la falta de agencias gubernamentales que la defiendan la han dejado en un espacio no solo obsoleto, sino también poco competitivo.
A ver cómo avanza la nueva Ley del Incentivo Fiscal Audiovisual en EE.UU., y de pasar, veremos también cómo reacciona tanto la industria local como la internacional. La propuesta del incentivo incluye un porcentaje adicional de desgravación para los grandes estudios que devuelvan parte de su producción internacionalizada a Estados Unidos.