¡NO ES MISOGINIA, ESTAMOS HARTOS DE LA CORRUPCIÓN, PRESIDENTA!
Ahora resulta que señalar a Guadalupe Taddei por el escándalo de los contratos millonarios a empresas vinculadas con su novio es violencia política de género. ¡No nos venga con esa basura!
Lo verdaderamente peligroso es cómo el narcorégimen estas mamadas como excusa para censurar a sus críticos, como ya vimos con Dato Protegido y la diputada Itzul Barrera.
Y qué cinismo el de Sheinbaum, que ahora sale a defender a Taddei cuando todo apunta a que el linchamiento político salió de su propio Palacio Nacional. ¿Qué hizo Taddei para perder la protección del régimen?
¡Y QUE QUEDE CLARO! No basta con su renuncia: si se demuestra el desvío de dinero público, ¡TIENE QUE TERMINAR EN LA CÁRCEL!