Blocus, tiene que ser investigado a fondo, no podemos permitir que un elemento desestabilizador que busca criminalizar la protesta e influir, seguramente desde fuera del país en las elecciones y en el sentir de la gente, se salga con la suya.
No se trata de uso o no, de la violencia, no podemos negar que en manifestaciones y reivindicaciones sociales y obreras hay violencia, se rompen cordones policiales o se responde a una provocación o a una violencia previa, se queman ruedas, etc. Sucede y realmente los trabajadores de la naval o los mineros, no hubiesen logrado mantener sus puestos de trabajo durante años, solo con pancartas, había un apoyo social detrás en los barrios y se producían disturbios.
Pero había organizaciones detrás, que dan la cara, que se identifican, que firman manifiestos , con reivindicaciones detrás, no destrozan por destrozar, no se ocultan tras perfiles falsos, sobre todo, no roban, al revés, durante meses de huelga sin cobrar sobrevivían a través de cajas de resistencia.
Esto es otra cosa, se queda para delinquir y no digo que los chavales captados, muchos menores de edad, no puedan tener frustración o descontento que haya que revisar, es entre los más vulnerables donde estas redes pescan más fácilmente a chicos, pero eso no tiene absolutamente nada que ver con las acampadas por la vivienda, la lucha por la educación etc, esto beneficia a la ultraderecha y a quienes pretenden instalar la política de la mano dura y el miedo para quienes luchan por sus derechos.