Presidente, por la oportunidad histórica, por el deber de la sangre campesina que compartimos, por la lucha de que es siempre la de la vida por sobre la muerte, por la memoria de esta Reforma Agraria que sumercé lideró es que en el campo la voluntad de cambio surgirá nuevamente.
Hasta el último día cumpliendo la tarea que me encomendó señor presidente, sé que fue contra la negativa de propios y ajenos que nunca entendieron que cuando uno vivió de un cultivo, sabe lo que es la dignidad y que el resto son espejitos de colores como los que bajaban de los barcos.
Vamos a seguir y volveremos mejores
El terrateniente paramilitar amenazando al campesino inteligente, quieren la tierra solo para que sirva de hidrocarburante para los carros de los gringos en sus autopistas donde desfogan su sexualidad aburrida con la potencia del motor y de paso van acumulando CO2 y van a explotar con el planeta entero.
Drogadictos a la gasolina, erráticos, que no saben que es la vida. Carpe diem