Este viernes analizaremos un vídeo sobre esta temática.
Me calienta bastante la cabeza ver cómo algunos creadores de contenido intentan convencerte de la existencia de Dios utilizando argumentos científicos completamente sacados de contexto. Y no solo eso, sino que algunos llegan a insinuar abiertamente que creer en Dios te coloca, de alguna manera, moralmente por encima de los demás.
Si crees en Dios, eres bueno; si no crees, ya no eres tan bueno… por no decir otra cosa.
Y ahí es donde, para mí, el discurso empieza a parecerse demasiado al adoctrinamiento.
Una cosa es hablar de tus creencias, explicar por qué tienes fe o compartir tu visión del mundo, algo totalmente respetable, y otra muy distinta intentar presentar una creencia como si fuera una conclusión respaldada por la ciencia.
Si para defender una idea indemostrable necesitas recurrir a conceptos de física, cosmología, biología o matemáticas sacados de contexto para darles una apariencia de respaldo científico, lo que consigues es precisamente lo contrario, generar todavía más dudas sobre el mensaje que intentas vender.
La ciencia puede decirnos muchas cosas sobre cómo funciona el universo.
Lo que no puede hacer es convertir una creencia religiosa en un hecho demostrado simplemente porque utilicemos palabras como Big Bang, ADN, probabilidad o ajuste fino.