Lo más irónico es que su queja era porque no estaban pintadas las rayas peatonales. ¿Y qué hizo? Dañó el mural y las rayas jamás la pintó.
El vivo ejemplo de incongruencia e hipocresía a tan corta edad, puro oportunismo político: destruye, señala y trata de hacer ruido, pero no resuelve nada.
Tan joven y tan ____________
La incongruencia y el cinismo en una sola imagen. Este empleado de Monreal tiene tapizada Cuauhtémoc con su promoción electoral ilegal (adjunto basura de solo un día de limpiar) y ahora se siente con el derecho de venir a borrar la imagen institucional de la Alcaldía de espacios que recuperamos trabajando y haciendo alianzas con sociedad civil e iniciativa privada.
Así operan estos mafiosos del Monrealato: se sienten dueños de las calles, de las bardas y hasta de lo que no construyeron. Nosotras vamos a seguir recuperando y defendiendo cada espacio público y denunciando sus porquerías.
Cuauhtémoc no es, ni será nunca más, propiedad de sus mafias políticas, es de la gente.