Comprar bebés y mercantilizar con el cuerpo de una mujer nunca será feminista, será un opción deleznable.
Ser padres no es un derecho, es un deseo. El derecho lo tiene un niño a tener una familia por eso todos los países deberían fomentar y facilitar la adopción.
El primer ministro de Países Bajos, junto con su marido y la gestante de su futuro hijo
Para luego creerse toda la mentira que las autodenominadas feministas te cuentan de la gestación subrogada
¡Que viva el amor, las familias diversas y la libertad de las mujeres para decidir!