Los precios no dependen de cuánto se construya, sino del equilibrio entre la oferta y la demanda.
En tu gráfico, solo se muestran dos factores de los tres. Aquí tienes un gráfico donde se puede contrastar, la oferta, la demanda y como resultado el precio.
Durante la burbuja se vendía todo y los precios no dejaban de subir.
Se construía mucho, pero se vendía todo, por eso subió
Con el crédito prácticamente regalado, la gente compraba más viviendas convencida de que seguirían revalorizándose.
Los constructores, que también accedían a financiación barata, se lanzaron a adquirir todo el suelo urbanizable y se pasaron tres pueblos construyendo.
Pero la burbuja estalló y se cortó el grifo del crédito. Muchas obras ya iniciadas continuaron, mientras que otras se paralizaron; y buena parte de las viviendas que se esperaba vender rápidamente se quedó sin comprador. Por eso los precios cayeron casi un 40 %.
Entonces había mucho construido, y no se vendía, por eso el precio bajó.