Por un momento de inocencia e ingenuidad, pensé en la figura de los policías que ejecutaban el desahucio. Quise imaginar que nadie puede salir de esa actuación con la conciencia tranquila. Pensé que la imagen de Maricarmen nos iba a unir como sociedad.
Luego entré a X y vi la pocilga moral de ciertos actores de la derecha y la ultraderecha. Y recordé la figura de la policía compadreando con nazis y felicitando en Ceuta a terroristas por apalear migrantes.
Estoy convencida de que la policía que ejecutó el desahucio ayer, la que cargó contra manifestantes pacíficos, son de esta cuerda ideológica. Y si Maricarmen es símbolo de lucha de clases, la ultraderecha mediática y los cuerpos policiales son la lucha de poder; como perros de presa con la cuerda muy larga y la moral muy corta.
Aunque resulte difícil de creer, hay gente que hoy ha disfrutado con el desahucio de una mujer de 87 años.