Para finales de 2026, se estima que el 40% de las búsquedas en internet no las haremos nosotros, sino agentes de IA.
Esto supone el inicio de la Economía de Agentes.
El cambio de m
entalidad es enorme: ya no crearemos contenido pensando solo en el ojo humano, sino en ser "legibles" para los asistentes que filtrarán la información antes de dársela al usuario.
El futuro del posicionamiento digital ya no está en los clics, sino en la capacidad de ser la respuesta elegida por una IA.