Hoy, más que nunca, es necesario decirlo con toda firmeza: los recursos para sostener los festivales culturales son cada vez más precarios. El FICM es organizado por una asociación civil sin fines de lucro y no depende de una sola instancia, pública o privada, para subsistir: depende de la suma de esfuerzos que logramos reunir cada año. Por eso, hoy más que nunca, necesitamos del compromiso de todos: gobiernos, instituciones, empresas privadas y sociedad. El cine mexicano nos necesita. Y el festival necesita de su apoyo.