Recorrí Vera, La Gallareta, Los Amores, Intiyaco, Villa Ocampo y Reconquista. En cada lugar, me encontré con personas que compartieron el camino con mi viejo y que siguen trabajando con ese mismo compromiso y cercanía.
Escuchar sus historias, recordarlo y sentir tanto cariño es emocionante. Su legado sigue vivo en cada encuentro y en quienes todos los días trabajan por el norte santafesino.