Úbeda tenía que irse cuando perdió con Racing y todos lo sabíamos, pero los dirigentes quisieron extender la agonía de un DT que no tiene ni idea de dónde está parado.
Lo peor de todo es que, después de este papelón, va a salir Riquelme a decir que estamos felices por la llegada de Paredes y porque salimos campeones en básquet. Ja!
La historia de siempre con los brazucas: lloran racismo cuándo salen de Brasil y cuando juegan de local, cagan a tiros a los argentinos. ¿Conmebol? Cómplice como siempre.