Hace más de cuarenta años que hago periodismo y conocí profesionales de toda clase. Muy pocos como Jessica Bossi. Sé cómo trabaja. Chequea, busca fuentes distintas, escucha todas las voces y hasta intenta derrumbar su propia conclusión. A veces exaspera de tan obsesiva. Pero cuando publica algo es porque el contenido se sostiene con la dureza de una roca. Además de absurdo, es preocupante que el Presidente la acuse de ignorante justamente a ella en lugar de responderle con argumentos. Porque cuanto más insulta y menos desmiente con razones, más infantil resulta su reacción. Y lo verdaderamente inquietante no es el insulto: es pensar que semejante insensatez se ejerce desde la Presidencia de la Nación
El Presidente escribe falsedades sobre mí, desde París, a las 4 de la madrugada.
¿No tiene nada más relevante que hacer?
Preocupa el nivel de violencia y agresividad con la que se dirige especialmente hacia mujeres.
Lamentable.