Analizar aisladamente cada jugada es el huerto al q cómplices y encubridores quieren llevar el fraude, pues siempre habrá explicación para cada decisión concreta. Tebas habla de "conspiración", pero lo relevante es la acumulación. Y es OBSCENA contra el Madrid. Hagamos memoria:
Al Madrid le han robado en el derbi. Igual que le lastraron ya este año en La Cartuja al no mandar repetir un penalti que debió repetirse. Y, como en el Metropolitano y aunque ganara en Cornellá y Elche, se les permitió a sus rivales pegarle impunemente: patada en la espalda a Vinicius y salvaje codazo en la cara a Huijsen. Esto sólo acaba de empezar y la comparación con el Barça ya es odiosa. Rodri, a diferencia de Huijsen, sí está facultado para agarrar por detrás en el área siendo último hombre y Lamine puede entrar con fuerza excesiva a Laporte para recibir sólo una regañina cariñosa del mismo Ortiz Arias que dinamitó el derbi.
Pero vamos a la pasada temporada. Al Madrid le tangan, también en La Cartuja, por una mano de Ricardo Rodríguez y por el empate ilegal del Betis. Hablamos también de que dejan pasar una brutal agresión de Vitor Reis a la cara de Mbappé y encima te hurtan otra vez las imágenes. De que permiten a Pablo Torre una mano despegadísima del cuerpo en Son Moix. De que Pep Chavarría te hace impunemente TRES penaltis en Vallecas. De que se inventan desde el VAR un penalti en Pamplona por un pisotón residual de Courtois a Budimir en el pie mientras el croata se lleva la mano a la rodilla. De que te roban en Girona también. De que te intentan levantar el derbi del Bernabéu con la absurda y esperpéntica expulsión de Valverde o el partido de Anoeta en el mismo arranque liguero, cuando expulsan a Huijsen sin ser el último hombre. De que ante el Celta te expulsan a tres jugadores mientras le parten la ceja a Bellingham.
Pero es que el año anterior, cuando tienes siete puntos sobre el Barça, te birlan los famosos tres partidos seguidos –Cornellá, derbi, Pamplona– con aquella entrada criminal sobre Mbappé que da la vuelta al mundo; el mismo criterio aplicado al derecho y al revés en un mismo encuentro, como ocurrió en El Sadar, donde además se fueron 3 penaltis al limbo, dos de ellos clamorosos; además del pisotón inexistente de Tchouameni a Lino con el que intentan sacar al Madrid de LaLiga. Por no hablar de la ensalada de palos de Maffeo a Vinicius en Mallorca.
Los errores, siempre en la misma dirección desde hace muchísimos años. Podemos recordar cien jugadas delirantes en los Clásicos, barridas todas hacia el mismo lado. O aquella bochornosa Liga 20/21, en la que el Barcelona dimite y se la entregan en bandeja al Atleti: la del tirón de pelo a Marcelo, los robos ante Villarreal, Elche, Athletic, Osasuna, Getafe... la mano de Felipe... o el remate ante el Sevilla en Valdebebas con la de Militao: esta mano sí, esta mano no.
Me he limitado a exponer, de carrerilla y de memoria, partidos tan vergonzosos para la integridad de la competición como el derbi del Metropolitano. Una acumulación tan escandalosa que cualquier acusación de victimismo al Real Madrid, o de ver conspiraciones –que es lo que hace Tebas, como siempre haciendo gala de sus paupérrimos modales– es un insulto no sólo al club blanco, sino al honor e integridad de una competición que debería defender y que alguna vez, hace décadas, fue justa. Y que se aleja cada vez más de la Premier mientras ya ha sido alcanzada por la Bundesliga en términos económicos.
Si te roban ocasionalmente, si te dan y te quitan como a los modestos –al Barça sólo le dan–, hablar del arbitraje tras un mal partido es algo que yo tampoco compraría. SI ocurriera así, no habría que remontarse tres temporadas, hasta una victoria ante el Almería en el Bernabéu en la que el VAR intervino tres veces para corregir errores contra el Madrid, para encontrar el último supuesto escándalo arbitral donde se acusó a los colegiados de favorecer al Madrid. Cosa que no hicieron, porque sus decisiones fueron correctas.
¿Por qué todos los escándalos son contra el Madrid o a favor del Barcelona? No hablamos de arbitrajes concretos sino de un sistema perfectamente engrasado en un marco de CORRUPCIÓN SISTÉMICA –según auto de instrucción del juez Aguirre– aún sin resolver y un colectivo arbitral que no ha sido purgado. Y que tiene además denunciado al Real Madrid en un estridente conflicto de intereses.
Porque el telón de fondo siguen siendo los pagos continuados del Barcelona al vicepresidente del CTA, convenientemente ocultados hasta su prescripción deportiva. O los préstamos 'a fondo perdido' del Barça a Tebas. O las inscripciones con dinero ficticio y el compadreo entre Liga y Barça. O la manipulación de imágenes, ya destapadas por un juez. Las subvenciones opacas a medios de comunicación. CVC. El reparto de los ingresos televisivos hecho para darle pellizcos al Madrid. Más las ramificaciones políticas de toda esta basura. Un pozo de mierda sin final.
No hay derecho a que te perjudiquen SISTEMÁTICAMENTE y encima haya que aguantar insultos y descalificaciones. En el mejor de los casos, regañinas paternalistas. No. O lo uno o lo otro. Todo a la vez es INSOPORTABLE
Ya empiezan los portaCOCes y la televisión del régimen a construir el relato de siempre: la conspiración permanente. Cuando no es Negreira, es el árbitro; cuando no, que no es internacional. Todos los clubes pueden ser arbitrados por colegiados internacionales y por quienes no lo son. Ninguno tiene derecho a un arbitraje a la carta.
Pero este artículo va más allá: sostiene que los árbitros perjudican «al negocio que les da de comer». ¿Qué está pidiendo exactamente? ¿Que se arbitre según la facturación, las audiencias o el escudo? Menuda manera de entender la igualdad en la competición.
El Real Madrid es importantísimo para LaLiga. Pero afirmar que «LaLiga no vale nada» sin él retrata el desprecio hacia los demás clubes, sus aficionados y su historia. La competición no es propiedad de nadie.
Sostener que los árbitros están dirigidos contra el Real Madrid es vivir en otra galaxia. Ese relato sirve de coartada para tapar otras carencias que se ven a simple vista en estos primeros partidos de la temporada. Es más cómodo señalar una conspiración que explicar lo que ocurre en el césped.
Y mi posición no depende de ningún cargo: un error arbitral no demuestra una conspiración, ni repetirla durante años la convierte en verdad.
¡QUE SE QUITEN LA VENDA! Estamos en septiembre y ya dan la Liga por adulterada. La coartada de siempre ya no se la cree nadie con sentido común.
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