🚨OJO: PDTE. DE BOLIVIA AGRADECE A TRUMP INTERVENIR EL PODER JUDICIAL Y DETENER A FISCAL QUE INVESTIGABA A CERIMEDO
La detención del fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, ocurrió después de que Estados Unidos le retirara la visa junto con la de otros funcionarios. El operativo contó con información de la DEA y, tras la captura, el secretario de Estado de Trump, Marco Rubio, salió públicamente a respaldar al gobierno de Rodrigo Paz.
Mariaca encabezaba investigaciones relacionadas con Fernando Cerimedo, consultor argentino vinculado al gobierno de Paz, y había denunciado que las acusaciones de Washington en su contra podían ser una forma de presión para obstaculizar esas indagatorias. La detención se realizó junto con otras 13 personas, acusadas por el gobierno boliviano de proteger a narcotraficantes.
El respaldo estadounidense llegó prácticamente de inmediato. Rubio calificó las acciones del gobierno de Paz como “audaces y decisivas”, mientras que autoridades bolivianas reconocieron que Estados Unidos proporcionó información para el operativo. Incluso se reportó la participación de la DEA en el despliegue.
Y así, en pleno 2026, vuelve a aparecer la vieja postal de Washington metiendo mano en América Latina: sanciones desde Estados Unidos, información de la DEA y un gobierno regional celebrando el respaldo de Trump. Mientras se habla de combatir al crimen organizado, queda una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿quién está marcando realmente la agenda de Bolivia?