El Chac Mool del Templo Mayor destaca de manera especial porque aún conserva gran parte de su policromía original, mostrando los vivos colores rojo, azul y blanco que los mexicas utilizaron para decorarlo.
Fue descubierto en la etapa II del templo, justo frente al adoratorio dedicado a Tláloc, el dios de la lluvia, por lo que se le asocia directamente con los cultos a la fertilidad y el agua, sirviendo probablemente como un cuauhxicalli (recipiente para ofrendas sagradas).
La diferencia de casi todos los ejemplares encontrados en México que perdieron su pigmento, el Chac Mool del Templo Mayor fue protegido por las capas posteriores de construcción, revelando un código de color directamente vinculado al dios de la lluvia, Tláloc.
Está tallado en un bloque sólido de basalto. Mide aproximadamente 1.2 metros de largo, 80 centímetros de alto y 50 centímetros de ancho.
Lleva un tocado de plumas largas, orejeras tubulares, y en las taloneras de sus sandalias tiene grabado un técpatl (cuchillo de pedernal personificado), vinculándolo con el sacrificio.
El rostro no es un retrato humano común; cuenta con rasgos modificados (como anteojeras sobre los ojos) que recuerdan las primeras fases iconográficas de Tláloc.
Arte en movimiento realizado con apoyo de Grok