México debe tomar en serio cualquier denuncia de despojo, intimidación o intento de imponer intereses extranjeros sobre nuestras comunidades. La hospitalidad jamás debe convertirse en un cheque en blanco para abusar de quienes habitan esta tierra.
La tragedia palestina obliga a mantener la memoria despierta frente a la ocupación, el desplazamiento y la violencia contra una población. Ningún argumento de seguridad justifica arrebatar hogares ni negar a un pueblo su derecho a existir y decidir su futuro.
Por eso debemos exigir que cualquier proyecto inmobiliario, compra de tierras o asentamiento extranjero en México respete los derechos de las comunidades y esté sujeto a vigilancia pública. Si hay despojo, que se investigue; si hay amenazas o agresiones, que se castigue a los responsables, sin privilegios.
Rechazo que se pretenda silenciar mediante intimidación a quienes expresamos solidaridad con Palestina. Defender esa causa y cuestionar al gobierno israelí son posiciones políticas legítimas.
La soberanía se defiende con organización, pruebas y justicia. Ningún poder económico, gobierno extranjero o proyecto de colonización debe estar por encima de la dignidad de nuestros pueblos.
Invito a la opinión pública a expresar su postura y compartir noticias verificadas sobre el despojo, el desplazamiento forzado y el genocidio en Palestina. Compartan fuentes, fechas y testimonios: informar con rigor fortalece la denuncia y evita la desinformación.
¿Desde qué parte de México o del mundo nos leen? ¿Qué acciones pacíficas proponen para exigir justicia y proteger al pueblo palestino?
Que nuestra solidaridad se convierta en información, conciencia y acción. 🇲🇽🇵🇸