No es la mejor forma de decirlo igual...
Acá hay algo que parece no entenderse: la naturaleza y la vida misma a veces son crueles. Horriblemente crueles.
Es doloroso, espantoso, el hecho de que, de un acto tan aberrante como una violación pueda surgir vida. Es una verdad horrible, no nos gusta; la queremos acallar. La ignoramos y censuramos en nuestras mentes, y todas nuestras alarmas morales comienzan a atronar como una estampida cuando nos enteramos que ha ocurrido. Y está bien que así sea. Es nuestra brújula moral tratando de mantenernos firmes ante los horrores mismos de la naturaleza humana. Pero, gente, por doloroso, espantoso y horrible que sea, no deja de ser al mismo tiempo inevitablemente real. Es la naturaleza. La naturaleza no tiene moral. Simplemente ES.
Y condenar moralmente a la naturaleza es cuanto menos ridículo.
Puedo entender que una mujer que ha sido violada quiera abortar. Puedo entender que la sociedad apoye que una mujer violada quiera abortar. Volvemos a lo mismo: la violación es uno de los actos más aberrantes que puede cometer un ser consciente, justamente por la consciencia misma de que forzar y quebrar la voluntad de una persona en su punto más vulnerable y más íntimo ESTÁ MAL.
Pero acá... (sí, ya puedo sentir la estampida, las bardeadas derramándose cual alud) ... acá nos estamos olvidando que, si de un acto tan horrible como una violación surge vida, esa vida no tiene por qué ser tan horrible ni maldita ni condenable como el acto mismo que prendió su llama.
No, el bebé no será malvado. No, el bebé no fue cómplice de la violación. No, el bebé no es ni un parásito ni algo que te ha pegado el infame que tanto daño te hizo. El bebé es un ser vivo. Es un ser vivo con su propio latido, su propio ADN, sus propias huellas, y su propio fulgor irrepetible. Es una vida en sí misma.
El bebé ES. Pero...
¿Es? ¿O será?
Será siempre y cuando se lo permitan, porque por lo visto se le puede detener. Se lo puede detener y apagar, como a un fósforo de un soplido, porque por lo visto se le condena antes de nacer. No ha hecho nada, no ha tenido la oportunidad de hacerlo, pero... "debes morir, porque si vives arruinarás muchas vidas."
Fantástico. Qué arrogancia decidirlo de antemano. Préstenme la bola de cristal, que quiero ver cuándo y cómo termina One Piece.
Ahora, en serio. ¿De dónde corcho sacamos que solo puede traer dolor esta nueva vida? ¿Lo sabemos o lo creemos? ¿Lo creemos o lo queremos creer? ¿Qué pasaría si el mismo acto de generar vida, de sentirla crecer en el interior, de construir un vínculo que va por el pulso, por las venas, por la naturaleza misma, pudiera...
... ¿Qué pasaría si esa vida pudiera servir para sanar de alguna manera a la víctima que ha sufrido una violación?
Digo, ya que tan fácilmente decidimos que esa vida, por más inocente que sea, será causante de mil sufrimientos y un futuro espantoso e irredimible... ¿por qué no podemos pensar también lo contrario? No tenemos indicios que señalen ni lo uno ni lo otro. ¿Que podemos basarnos en casos reales? Podemos. Han habido mujeres que han sufrido el vínculo con el hijo fruto de una violación, es cierto, pero también han habido casos de mujeres que, tras haber sufrido una violación, ven a ese hijo como aquello que les ayudó a superar el ultraje sufrido. ¿Acaso podemos adivinar para qué lado va a caer la moneda? Por lo visto, según muchos sí. Cierto que basamos nuestras predicciones solo en las experiencias negativas. Onda, así porque sí. Porque lo queremos creer.
¿Por qué decidir dogmáticamente que solo puede ser malo el fruto que surge de algo terrible?
Una tormenta puede causar estragos difíciles de digerir, pero no veo a nadie pisando las flores que salen después de la tormenta, ni culpando al arco iris de la crueldad de la tempestad. ¿Nos enojamos con el pasto verde de lluvia, porque la tormenta que lo puso verde ayer nos hizo daño?
Repito: entiendo que una mujer violada quiera abortar al bebé fruto de una violación. Entiendo que una sociedad apoye a esa mujer y quiera darle la posibilidad de hacerlo. Pero no seamos hipócritas, que no estamos eliminando un "conjunto de células". Estamos extinguiendo una vida. Fingir que no era un niño, que era un jarrón roto no nos va a hacer más buenos. Decir que era la única opción, la más humana, la única que podía de alguna manera solucionar algo, ya roza el delirio megalómano. ¿Y darle en adopción? Ya saben, darle la oportunidad de ser....
Bardéenme si quieren, pero eliminar una vida solo porque nos imaginamos -o nos queremos imaginar- que únicamente podría salir mal puro de ella, y sentirnos buenos y magnánimos por negarnos a considerarla como algo en sí misma, algo que puede florecer y tener la oportunidad de ser buena por sí misma...
... es la alarma que nos debería asustar sobre nosotros mismos. Estamos racionalizando excusas para sentirnos buenos por asesinar. Bravo. Maravilloso.
Repito, puedo entenderlo... pero también puedo entender el resto. Y no estoy hablando de obligar a nadie de nada. Simplemente estoy diciendo que, si van a hacer algo, se bajen del pony y lo llamen por su nombre.
Matar a tu hijo no es la solución que te venden y no va a eliminar el dolor. Dejen de comprar y vender esa retórica. Si acaso es algo, es la venganza contra quien no hizo nada malo ni tampoco se puede defender.
Matar a tu hijo no te desviola