Solo les pido una cosa amigos: nunca olvidemos que Milei está pagando un precio personal enorme por haber devuelto al Liberalismo a la primera línea de la política mundial.
No ha salido gratis esta victoria.
Todo el aparato mediático se ha propuesto derrumbarlo no solo a él, sino también a su entorno más cercano.
La prensa y sus enemigos han convertido una disputa ideológica en una guerra sucia y sin cuartel.
Milei ha soportado una presión que muy pocos estarían dispuestos a soportar. Y hay que reconocer el costo que está pagando por esta batalla.
Los liberales le debemos mucho.
Él decidió meterse en el barro para dar esta pelea, y construyó, de la nada, una plataforma desde la cual nosotros podemos dar la batalla con mucha más comodidad y seguridad.
Gracias a esto, millones de personas pueden volver a hablar de libertad, propiedad privada, límites al poder y reducción del Estado sin que esas ideas sean tratadas automáticamente como reliquias del pasado.
Eso no ocurrió por generación espontánea.
Milei tuvo que pagar el precio de enfrentarse al sistema.
Por eso, independientemente de cualquier diferencia puntual, el movimiento liberal no debe olvidar jamás quién decidió entrar primero al barro, y salir victorioso.
FIN.