Lore:
Tras casi 120 años, cuando el dragón fue por fin derrotado y la calma regresó, Lumen ya no era el mismo. Ahora, completamente solo, optó por una existencia pacífica como la estrella guardiana del bosque que lo vio nacer, manteniendo siempre vivo el recuerdo de los suyos
ALT Como criaturas longevas, las estrellas solo se vuelven más fuertes con los siglos. En sus años mozos, compartieron aventuras y alegrías, pero la madurez les impuso un destino ineludible: derrotar al gran dragón que una vez ya había oscurecido el firmamento. Sin embargo, su primer asalto fracasó. Kelmi cayó en un letargo de ciento quince años; un parpadeo para él, pero una eternidad tortuosa para Lumen, quien ocultó su sufrimiento y montó una guardia implacable alrededor de su lecho de descanso.
Tras el despertar de Kelmi, las estrellas se unieron una vez más para equilibrar la naturaleza antes de la batalla final. Lumen, alzada como la estrella más poderosa, logró la victoria, pero a un costo devastador. Con el campo de batalla en silencio, Lumen se retiró en soledad a las entrañas del bosque. Sabía que su enemigo volvería a nacer, y tomó una decisión: vigilaría su regreso, no para destruirlo, sino para criarlo y guiarlo hacia la luz que alguna vez se le fue negada