Hoy, desde Teruel, reivindicamos unas infraestructuras ferroviarias del siglo XXI a través del Corredor Cantábrico-Mediterráneo.
Un proyecto que trasciende las fronteras de una comunidad autónoma y que es clave para el futuro de nuestros territorios.
Una infraestructura estratégica para Aragón, la Comunidad Valenciana, Cantabria, Castilla y León y, en definitiva, para el conjunto de España.
Por eso, juntos, firmamos la Declaración de Teruel, para exigir el impulso adecuado de un eje que conecte el Cantábrico y el Mediterráneo.