Haver de pagar X premium per a necessitar més de 280 caràcters que intenten justificar que els trens que no vol Madrid ens els porten al País Valencià.
Partits centralistes amb polítiques centralistes.
Hay que tener mucho talento para convertir 41 trenes, un 30% más de capacidad y la renovación completa de la flota de tres líneas de Cercanías en un agravio a València.
No son trenes «desechados»: son Civia 465, más modernos, accesibles y de mayor capacidad que los que sustituyen, que en buena parte circulan desde principios de los 90.
Madrid recibe trenes de nueva generación porque necesita más capacidad y Renfe redistribuye su flota. Así funciona una red ferroviaria nacional, aquí y en cualquier país serio.
Pero el guion de Compromís ya nos lo sabemos:
Si el Gobierno no invierte en València: centralismo. Si invierte: también centralismo.
El transporte público es un derecho, efectivamente. Por eso el Gobierno de España lo mejora.
El victimismo, en cambio, es solo una estrategia electoral.