En una práctica foránea (por hacerme el hippioso acepté ir a una), nos llevaron a un pueblo abandonado por Dios en Chapas.
Nos ofrecieron carnitas CON CISTICERCOS MAMÓN, que les gustaba como crujía y el sabor. Hijos dlv.
Regresando a CDMX me tuve que desparasitar.
Unos extranjeros hippies tenían una escuela de skate en Mazunte, pues los lugareños les hicieron destrozos, les mataron al perro y la policía los ignoro, romantizan pueblos de México con usos y costumbres medievales, y creen que les van a respetar al perro.