En 1996, los medios belgas revelaron que la secta Abrasax secuestraba niños con regularidad y los ofrecía como sacrificios a Satanás.
Mientras el país aún se recuperaba del caso Dutroux, la opinión pública se enteró de que los más altos niveles del gobierno supuestamente participaban en sangrientas orgías en honor a poderes malignos.
¿Eran delirios o había algo de verdad en ello? Una prueba vinculaba a Marc Dutroux con la Iglesia de Satanás belga, con sede en Forchies-la-Marche, cerca de Charleroi: una misteriosa nota, firmada por Anubis, descubierta en el chalet de Bernard Weinstein, cómplice de Dutroux.
Para esclarecer el asunto, la gendarmería allanó la sede de Abrasax durante el solsticio de invierno.
Sep 25, 2026 · 10:44 AM UTC
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