Cada 7 de octubre, al celebrar el Día de la Virgen del Rosario, los argentinos volvemos la mirada a una devoción que habita en lo más profundo de nuestras raíces.
En los momentos más difíciles de nuestra patria, cuando el horizonte parecía incierto, nuestros próceres y soldados supieron encomendar la causa de la libertad a la protección de la Santísima Virgen, portando el Santo Rosario como escudo espiritual en la defensa de la tierra natal.
El Rosario es un arma de Fe, de paz y de perseverancia. En cada oración desgranada por nuestras madres, abuelas y familias en todo el país, reside la fuerza que sostiene a la Argentina frente a las adversidades.
En este día, elevo una oración a la Virgen del Rosario para que siga intercediendo por el destino de nuestra Patria y que mantenga viva la llama de la fe en el corazón de nuestro pueblo.
Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros.