Ellos sí la usan: iPad, micrófono y redes. Pero no quieren que los niños de los cantones abran los ojos con la misma tecnología. Eso no es educación, es control.
Usan la tecnología para decir que están en contra de la tecnología. Quieren lápiz y papel para los niños de los cantones… mientras ellos no sueltan ni la pantalla. No es pedagogía, es mantenerlos dormidos. Hijos….ya tu sabes.