Esto es lo que uno espera de un congresista: que no se limite a aplaudir al poder, sino que revise las cuentas y haga las preguntas incómodas.
María Clara Posada
@MaclaPosada está haciendo control político sobre algo que debería preocuparnos a todos: el crecimiento de la burocracia en Medellín, mientras se les pide austeridad a los ciudadanos.
Y hay una regla sencilla que no debería tener partido: antes de crear más cargos, hay que demostrar que son necesarios.
La platica pública no aparece por generación espontánea. Sale del bolsillo de los medellinenses.
Por eso, cuando alguien pregunta cuánto cuesta, para qué sirve y si realmente se necesita, no está poniendo palos en la rueda.
Está haciendo su trabajo.
👏👏👏👏
La reforma administrativa que planteó la Alcaldía de Medellín trae un ajuste muy difícil de aceptar: 160 cargos nuevos en año electoral que nos costarían $16.697 millones.
De estos, 102 corresponderían a agentes de tránsito, bomberos e inspectores de policía. Este primer bloque, aunque exige una revisión detallada, hasta cierta medida se puede entender y es el que costaría menos: $4.685 millones anuales.
Sin embargo, el segundo bloque correspondería a 60 cargos nuevos en el Distrito, de perfiles mayoritariamente altos, que nos costarían $12.012 millones anuales.
Por ejemplo, ¿realmente Medellín necesita 7 directores técnicos nuevos con un salario de $27 millones mensuales cada uno?
En tiempos de desafío fiscal, y de necesidad de austeridad, esta expansión burocrática es inaceptable. El Distrito ya gasta $780.324 millones en nómina, el 62% de los gastos de funcionamiento, y no es comprensible que mientras damos la pelea a nivel nacional para reducir el costo burocrático, a nivel local se tramite un aumento de la nómina.