Trabajé 8 años seguidos en la farmacéutica. Jornadas de hasta 10 y 12 horas "voluntariamente" para poder llegar a mis objetivos.
Por supuesto, los viajes en AVE cada 3 meses no me los quitaba nadie ¿Cómo ibamos a faltar a la reunión trimestral? Los jefes nos tenían que decir lo buenos que somos y cuanto dinero habían ganado gracias a nosotros.
¿La motivación? Primero, cobrar los incentivos. Segundo, creer que podría ascender en la empresa a base de esfuerzo.
¿Qué obtuve? Cuando la empresa bajó beneficios (no perdían dinero eh, solo ganaban menos) me despidieron sin miramientos, a mi y a otros 30.
Una llamada, de un día para otro, y un burofax, despedido. Mi hijo pequeño tenía 11 meses...
Como sería el despido, que por la prisas de echarme y ahorrarse el seguir pagándome, no cayeron en la cuenta de que si esperaban 1 mes más, mi hijo cumplía el año y yo dejaba de ser un despido "vulnerable" pues ya no es un lactante.
Por esas prisas, tuvieron que pagarme bastante más de despido. Pero vamos, números para ellos, ya nadie allí se acordará de mí, salvo los más cercanos.
Dejar de trabajar por objetivos y dedicarme a la enseñanza ha sido el mayor acierto de mi vida. Tengo otras fuentes de estrés, pero nada comparado a lo que viví durante esos 8 años.
Suscribo cada palabra de este señor, sin más.
Tengan un buen día, un abrazo.
El marido de una fallecida en el accidente ferroviario,me sangran las manos de aplaudirle 👇