La Cuestión Malvinas no es bandera de un gobierno o de un partido político, es una causa del Estado Argentino. Celebro que el Ejecutivo aplique en base a legislación anterior, sanciones ante el avance unilateral del Reino Unido en la exploración y explotación de recursos, contraviniendo resoluciones de la Asamblea General de la ONU: El mundo debe comprender que ningún interés extranjero va a usufructuar nuestro territorio sin consecuencias y que una población implantada no tiene derecho a la autodeterminación.
Esa posición necesita la participación seria y responsable del Congreso de la Nación para generar una verdadera política de Estado en torno a la cuestión, que trascienda a una gestión. Analizaremos y aportaremos en tal sentido, las iniciativas que sean necesarias para tal fin.
La permanencia e insistencia en nuestro reclamo histórico a nivel global, nos obliga a trabajar en conjunto y sin mezquindades para así recuperar diplomáticamente, el ejercicio pleno de nuestra soberanía sobre nuestras islas Malvinas, Georgias, Sándwich del Sur y mares circundantes.