Primero los señalaron. Después los despojaron de sus derechos. Y finalmente utilizaron la violencia del Estado contra ellos.
Hitler justificaba la persecución con acusaciones colectivas contra los judíos. En 1922 afirmó:
“Toda la desgracia fue causada a Alemania únicamente por los judíos”
Luego llegaron las Leyes de Núremberg, que les quitaron la ciudadanía y derechos políticos, mientras la propaganda nazi los presentaba como enemigos y culpables de los males de Alemania.
Así funciona la maquinaria de la deshumanización: convertir a la víctima en culpable para justificar lo que el Estado le hace.
DOS VENEZOLANOS BALEADOS: UNO EN PORTLAND Y OTRO EN AUSTIN. DOS ACUSACIONES SIMILARES. Y LAS CÁMARAS CORPORALES, EN EL CENTRO DE AMBOS CASOS.
Son casos distintos, ocurridos en fechas y ciudades diferentes.
En Portland, Luis Niño-Moncada fue baleado por agentes de Border Patrol y posteriormente acusado de agredir a un agente. Meses después surgieron documentos judiciales que alegan que un agente intentó retirar de la escena una bala sin disparar. La investigación sobre el tiroteo continúa.
Ahora, en Austin, Wilber Garcés Pérez fue baleado por un agente de ICE y posteriormente acusado federalmente de agredir a un agente con su vehículo.
En Austin, el agente que disparó no llevaba cámara corporal. El otro agente sí tenía una, pero la secuencia decisiva del tiroteo no quedó grabada.
Dos casos distintos. Dos venezolanos baleados. Dos acusaciones posteriores. Y preguntas que vuelven a aparecer sobre qué quedó grabado y qué no.
Que sean las pruebas y no las versiones las que establezcan qué ocurrió.