En las guerras interminables entre Cristianos y Musulmanes, los únicos que salen ganando, son los judíos.
Afganistán.
Irak.
Siria.
Libia.
Somalia.
Sudán.
Irán.
Occidente ha bombardeado todos estos países de mayoría musulmana bajo la instigación de los judíos. Estas mismas guerras —costosas, insensatas e injustas— han provocado los desplazamientos masivos de poblaciones musulmanes que han afectado con mayor dureza a Europa. ¿Y qué grupo ha hecho activismo político a favor de políticas de fronteras abiertas en las naciones occidentales los últimos 80 años? Pues sí: los judíos.
Si no captas este subterfugio, solo verás el martillo, pero no la mano que lo empuña.
Nuestras catedrales, arrasadas.
Nuestra fe, ridiculizada por Hollywood.
Nuestras voces, amordazas por «leyes contra el antisemitismo».
Y nuestros políticos, al servicio del estado de Israel.
Entiende el juego, conoce al enemigo; solo entonces, podrás librar la guerra necesaria.