Nos colapsaron las redes, pero mas importante nos colapsaron el corazón. Gracias por estar y hacer el aguante. Gracias por apostar a algo distinto viniendo desde el país mas austral con el espíritu de Sudamérica bien presente. Dejamos todo estos últimos dos años y tratamos de no dejar nada de carne fuera del asador porque el futuro es siempre incierto y lo que tenemos es lo que quedó. Desde este pequeño barco camaronero un gran abrazo a toda la banda que nos apoyó paso a paso. Gracias totales.