Ayer tuvimos la oportunidad de compartir en Madrid un encuentro dedicado a una cuestión esencial: la defensa de la vida y la responsabilidad que tienen las leyes a la hora de protegerla.
Fue una tarde de diálogo, reflexión y escucha. Un espacio en el que distintas voces pudieron abordar cómo el ordenamiento jurídico y la acción pública pueden afrontar cuestiones profundamente humanas desde la responsabilidad, la dignidad y la búsqueda del bien común.
Queremos agradecer especialmente la participación de Isabel Durán, Isabel Gómez, Luis Chiva, María Menéndez, Isabel Tocino, Ainhoa García y Miguel Ángel García, cuyas intervenciones permitieron aproximarnos a este debate desde perspectivas y experiencias diferentes.
Y, sobre todo, gracias a todas las personas que acudisteis ayer y que hicisteis posible este encuentro con vuestra presencia, vuestra escucha y vuestra participación.
Hablar de la vida es hablar del primero de los derechos y de una de las grandes responsabilidades de cualquier sociedad. Por eso resulta necesario seguir generando espacios serenos en los que podamos preguntarnos qué leyes queremos, qué principios deben inspirarlas y de qué manera pueden contribuir al bien común.
Gracias por acompañarnos y por formar parte de este diálogo.