Ayer viví uno de esos momentos que se quedan guardados para siempre: cantar con mi hijo. ❤️
No sé explicar con palabras lo feliz que soy a su lado. Compartir la música con él, mirarlo mientras cantamos y descubrir cada día que es igual que yo en tantas cosas… en su forma de sentir, en su carácter, en sus gestos… es uno de los regalos más grandes que me ha dado la vida.
Hijo mío, te amo por encima de todo. No hay escenario, aplauso ni éxito que pueda compararse con la felicidad de ser tu padre y poder compartir contigo lo que más amo: la música.
Y sobre todo, gracias a Dios. 🙏🏽 Gracias, Señor, por haberme regalado el hijo que tengo, por permitirme verlo crecer y por regalarme momentos como el de ayer.
Mi hijo, mi compañero, mi orgullo y un pedacito de mí caminando por la vida.
Que Dios te bendiga siempre. ❤️🙏🏽