El Pepsi Challenge es una campaña publicitaria que fue lanzada por Pepsi, en 1975, y que se convirtió en una de las más famosas de la historia del marketing. La campaña consistió en desafiar a los consumidores a probar Pepsi y Coca-Cola a ciegas para ver cuál preferían.
Los participantes recibían dos vasos sin etiquetas, de ambas bebidas y se les pedía que los probaran para elegir su favorito. La campaña fue un éxito y Pepsi ganó la mayoría de las pruebas, lo que ayudó a aumentar su popularidad en el mercado.