Como le podes explicar a un kuka sobre secreto militar si ellos en su gestión nunca rearmaron a las fuerzas armadas.
EL SECRETO MILITAR SERÁ PARA LAS FUERZAS DEL CIELO?
El Gobierno acaba de declarar “secreto militar” una nueva compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas. Sin monto, sin proveedor, sin saber qué se compra ni para qué fuerza, todo bajo reserva, exceptuado de publicidad y de los controles habituales.
Esto no es un detalle técnico, es una puerta abierta a la opacidad en el uso de fondos públicos. Cuando se clasifica como secreto militar una adquisición, se elimina la posibilidad de que la ciudadanía, el Congreso o los organismos de control sepan a qué se destina el dinero.
En un país con necesidades urgentes en educación, salud, jubilaciones y seguridad, cada peso que se gasta en defensa debería ser transparente. El secreto no garantiza eficacia, garantiza que nadie pueda preguntar ni controlar.
Pero hay algo todavía más revelador, este no es un gobierno que lo caracterice la seriedad, desde los shows musicales y funcionarios desde el presidente a sus colaboradores jugando a ser superhéroes, en provocación y en lealtad personal. Por eso no sorprende que bajo el rótulo de “secreto militar” y “seguridad nacional” terminen comprando celulares para las fuerzas del cielo. Porque cuando la gestión es un meme permanente, hasta la defensa nacional se transforma en un reparto entre los propios. No hay doctrina, no hay planificación, no hay responsabilidad con el Estado. Hay secretismo para no rendir cuentas y para seguir alimentando al círculo de siempre.
Un gobierno que no puede explicar ni una compra de equipamiento no está en condiciones de decidir en secreto sobre la defensa del país.