Todo suma, sin duda. Pero hay dos preguntas que merecen respuestas:
Si Colombia puede suministrar alrededor de 450 MW y Ecuador enfrenta un déficit de aproximadamente 1.500 MW, ¿de dónde saldrán los más de 1.000 MW que todavía faltarían para cubrirlo?
¿A qué precio estamos comprando esa energía? ¿Puede el Gobierno transparentar cuánto pagará Ecuador por megavatio-hora y cuál será el costo total de la importación?
Gracias,
@ABDELAESPRIELLA, por reiniciar el despacho de energía. En momentos así, los países hermanos se respaldan con hechos.
Colombia puede tener la certeza de que Ecuador estará a la altura cuando atraviese momentos difíciles.