Opinión impopular pero certera: el reality "Bienvenido a la patria milagro" puede despertar sonrisas, aplausos y rating, pero se pasa por la faja el ordenamiento constitucional: ya puestos en esas deberían recortar la rama judicial entera y que Abelardo la reemplace...
Sobran los jueces de garantía, sobra el sistema. Nuestro protagonista apresa él mismo a los malvados, los condena él mismo, y, como autodenominado Primer Peluquero de la Nación, ordena de paso que los motilen...
Como abogado penalista de profesión, seguramente él es el primero en saber que su reality se estrella contra los principios y procedimientos jurídicos de la constitución. Y no le importa.
Esas capturas con tratos degradantes violan directamente la Constitución. Y aunque cuando un juez lo declare saldrán a perseguirlo ese juez será defendido por quienes aún creemos en la dignidad humana.