Y gracias a la Yoli y su amigo Pedro Sánchez. Son ministros fruto de un trato comercial entre su comunismo y quien quiere seguir en el poder, caiga quien caiga.
Vamos a hacer un repasito breve a los tres ministros de SUMAR, ese partido de pijos con ínfulas del Che Guevara versión Netflix:
1. Ernesto Urtasun: hijo del director territorial de Banesto en Cataluña. Lo del abuelo condecorado por la Falange no lo he podido comprobar, pero sería lo lógico. Todos los progres más acérrimos vienen de familias franquistas y que prosperaron bajo la protección del dictador. Estudió Primaria y Secundaria en el Liceo Francés de Barcelona, un lugar al alcance de todos, claro que sí.
2. Mónica García: de padres médicos, el padre fue también diputado comunista en la Asamblea de Madrid. Vivían enfrente del Retiro. Ha heredado ese piso y el chalet de Cercedilla de más de 3.000 ². Su exmarido era ejecutivo en una multinacional y, aún así, solicitó el bono social. Otra cuya infancia se desarrolló entre harapos y carestía.
3. Pablo Bustinduy: su madre es Ángeles Amador, ministra de Sanidad y Consumo con González, y su padre, Javier Bustinduy, fue ingeniero de Caminos y máster por el MIT, director de explotación del Metro de Madrid, director general de Renfe Cercanías y cofundador de la consultora BB&J.
Es decir, que ellos junto a las inefable Yolanda Díaz y Sira Rego, nunca han sido pueblo, nunca han trabajado en un fábrica, en un bar, en el campo. Jamás han tenido que hacer malabares para llegar a fin de mes. Por eso legislan en contra de ese pueblo que cada día lo pasa peor, porque les importamos un carajo.
Callan sus remordimientos absurdos de clase alta levantando deditos y firmando decretos que nos destrozan; son la élite disfrazada de tu vecina. Y no, son peligrosos y falsos, niñatos consentidos a los que se lo han regalado todo y que venden su mercancía averiada a millones de descerebrados igual de favorecidos.
Recordad que para ser de izquierdas, es necesario ser rico.