Las acciones de Tesla y SpaceX cayeron luego de conocerse la acción en contra de Ucrania y a pesar del éxito de la presentación del auto volador de Musk.
Las caídas podrían estar originadas en otras noticias como:
- El gobierno de Italia paralizó las negociaciones para adquirir los servicios de Starlink por 1.630 millones de dólares debido a la polémica global en torno a la confiabilidad del servicio y las repetidas amenazas e incidentes de cortes de señal en Ucrania.
-Alemania decidió acelerar el desarrollo de su propia constelación de satélites militares soberanos.
- La presidenta de Renew Europe, Valérie Hayer, y el Comisionado de Defensa de la UE, Andrius Kubilius, declararon que los eventos recientes demuestran la "necesidad urgente de una alternativa europea a Starlink".
-Senadores de los partidos Demócrata y Republicano enviaron una carta oficial dirigida al Inspector General del Departamento de Defensa, exigiendo una investigación formal urgente sobre las restricciones aplicadas a la red. Esto podría afectar a los contratos con el gobierno. SpaceX tiene contratos activos con el gobierno de EEUU por 29.680 millones de dólares.
Dentro del portafolio total de SpaceX con el gobierno, la compañía tiene 8.050 millones de dólares en nuevos contratos militares adjudicados, los cuales están construidos, precisamente, sobre la plataforma y tecnología de su división militar Starshield.
Las acusaciones de Musk a Trump y su respuesta ("No fui yo, y tampoco creo que haya sido Elon") generaron un perjuicio en la reputación del conglomerado.
El costo del apoyo a Putin puede ser mensurado. Elon Musk perdió 28.600 millones de dólares solo por la caída en el valor de las acciones de SpaceX. La caída bursátil de Tesla del 13 al 16 de octubre de 2026 se cuantifica en una pérdida directa de entre 35.000 y 38.000 millones de dólares en capitalización de mercado tomando el valor por acción. Luego está la ganancia no producida del contrato con Italia y la que podría generarse en otros estados que consideran adoptar el sistema.
Queda por ver si Musk insistirá en su estrategia de copiar la agresividad de Trump hacia Ucrania y Zelensky o, como ya sucedió en el pasado, si la presión de los inversores lo llevarán a invertir su decisión, valga la exquisita redundancia.
El consumo de Putin es, como otros vicios extremos, caro y autodestructivo.